¿Te apetece empezar a almacenar leña correctamente y no sabes cómo proceder? Si dispones de una chimenea, estufa o cocina de leña en tu hogar, saber y conocer la importancia de almacenar leña correctamente es una actividad crucial para proteger y crear reservas para la llegada del frío.

En este artículo descubrirás cómo almacenar leña correctamente en tu vivienda, así como su importancia para lograr calentar de la mejor manera tu casa en invierno.

Almacenaje de leña apilada

Claves para almacenar la leña correctamente

El almacenamiento de leña para todo la temporada de invierno es una tarea que va mucho más allá de colocar los troncos uno encima del otro en una pila. Cada pieza de leña debe estar almacenada de tal manera que prenda correctamente y genere más calor. Por lo general, se considera la leña un combustible adecuado si no supera el 25% de humedad. Otro requisito es que tenga más de 1 año de secado.

A continuación te dejamos una serie de consejos que debes de tener en cuenta. Protege tu leña y logra que tenga la mejor calidad posible en el momento que vayas a utilizarla.

Antes de colocar la leña

Tan importante es comprar leña como colocarla, para mantenerla el mayor tiempo posible en las condiciones óptimas. La forma en que coloques la leña influirá mucho en el rendimiento que obtendrás de esta cuando la vayas a utilizar junto con tú chimenea, estufa o cocina de leña.

Es muy importante colocarla en un lugar seco, bien ventilado, sin apenas humedades. Así evitarás que se pudra y lograrás prender correctamente el fuego. Un buen ejemplo sería colocarla en un cobertizo o caseta. No obstante, si no dispones de un espacio para guardar la leña, puedes optar por adquirir un pallets de madera para elevarla del suelo y mantener así un buen aislamiento.

Por otro lado, te aconsejamos crear una base nivelada y rugosa para que respire, no resbale y permita drenar agua. Y también, si está al aire libre sin resguardo debes colocar un plástico por encima para protegerla bajo condiciones climáticas peligrosas.

Lugar de almacenamiento de la leña

Una vez empieces a colocar la leña, es importante que tengas en cuenta el lugar de almacenamiento para evitar riesgos adversos. Pues bien, se recomienda almacenar toda la leña en un lugar estable y cubierto como podría ser un patio, garaje o caseta. De esta manera se consigue que la madera quede nivelada y resguardada de la lluvia y otras condiciones extremas durante toda la temporada de frío.

Además, es importante que apiles la leña en un lugar de fácil acceso. Recuerda que quedará almacenada durante mucho tiempo y tendrás que ir regularmente a reponer la madera consumida.

Niña cortando y almacenando leña
Niña cortando leña

Almacenar la leña en interiores…

Normalmente la leña se apila en un espacio exterior, pero son muchos los que no disponen de un espacio exterior suficientemente grande para apilar la leña respetando el paso de aire…¿Eres uno de esos? ¿Sabrías qué hacer en tales situaciones?
Pues bien, si tienes un espacio limitado y te resulta imposible almacenar toda tu leña en el exterior de la vivienda tendrás que buscar un espacio idóneo para guardar la leña en el interior. Lo más habitual es adquirir un leñero o estante y situarlo cerca de la estufa o chimenea, evitando así recorridos innecesarios que conlleven a ensuciar toda la casa.

Estos sistemas de ordenación son ideales para apilar la leña de forma ordenada, segura, atractiva, cómoda y de un fácil acceso.

La pila de leña

Para apilar la leña correctamente debes seguir un orden para garantir la seguridad del entorno. Lo ideal es dejar un pequeño espacio entre los leños e ir creando como hemos dicho anteriormente una pila totalmente sólida y estable. Sin embargo, si te resulta muy complicado apilar todos los troncos o maderos debes saber que existen muchos tipos de soportes destinados a guardar y conservar mejor la leña.

Se recomienda amontonar la leña por secciones, desde la madera más gruesa a la de menor tamaño siempre dejando un pequeño espacio entre la parte trasera de la pila de leña y la pared para que pueda ventilarse y secarse en caso de humedades. De esta forma evitarás todo tipo de afecciones ambientales. Y también, evitarás que animales y niños puedan trepar o meterse entre los huecos.

Una vez apilada la leña, conseguirás un buen mantenimiento si la cubres con una lona o plástico por encima, dejándola que se airee por los laterales.

Finalmente, para conseguir que la leña se seque apropiadamente debes colocar los troncos más secos arriba listos para una combustión eficiente y los situados por abajo se van secando mientras permanecen almacenados.

Conclusión

Ahora que ya conoces las claves para almacenar correctamente la leña, ya solo te queda adquirirla. El éxito de todo almacenamiento depende directamente de ti.

Sin embargo, es muy importante tener en cuenta lo siguientes consejos a la hora de tener leña almacenada en tu hogar:

  • Adquirir leña en tiendas totalmente especializadas.
  • Usar insecticidas para evitar la propagación de plagas, termitas y bichos en general durante todo el invierno. Se recomienda aplicarlos por la parte delantera de la pila de leña cada 20 días.
  • Almacenar la leña en zonas alejadas donde frecuenten niños o mascotas para evitar posibles accidentes.
  • Adquirir leñeros, estanterías de pared, cajas de madera o muebles de almacenamiento en caso de guardar la leña en el interior de la vivienda.

Teniendo en cuenta estas recomendaciones, lograrás seguro conservar adecuadamente la leña y contribuirás al poder calorífico de tu aparato.

¿A qué esperas? Empieza a calentar tu casa más fácil.